Un año más, el Seminario Menor abre las puertas a un nuevo curso a todos aquellos jóvenes que viven la inquietud vocacional. Ofrece mediante el acompañamiento de la comunidad y de la oración la respuesta a tantas incertidumbres que los jóvenes contemporáneos se preguntan.

Este año, el encuentro tuvo lugar el viernes 18 y el sábado 19, bajo la Jornada Mundial del DOMUND. En primer lugar, formadores y seminaristas comentaron las vacaciones de verano para volver arrancar y, junto con la plegaria de Vísperas, iniciaron el encuentro. Durante el atardecer reflexionaron sobre la misión actual de los cristianos, y especialmente, de los seminaristas. Recordaron como la misión de Cristo no es tan solo la tarea de tantos misioneros y misioneras al Tercer Mundo, sino también dentro del ámbito familiar, entre los amigos y en casa nuestra. El sábado, participaron de la celebración del envío presidida por el obispo, el cual explicaba a los grupos participantes que “somos ovejas enviadas entre lobos”. Comentó la situación actual de la Iglesia de Mallorca y como los cristianos debemos actuar. Finalmente, después del descanso y del estudio, comunidad y familias se reunieron para celebrar la eucaristía y así acabar.

Los seminaristas, contentos y alegres, continúan con el impulso de seguir las huellas de Cristo, que de una manera especial, nos invita a todos a ser misioneros y misioneras del siglo XXI, acercando el Evangelio que se transforma en amor y fraternidad.